En la Luna, el principal problema no es la radiación, sino el polvo. Son fragmentos microscópicos con bordes afilados y dentados que irritan la piel, dañan las membranas mucosas y obstruyen los mecanismos hasta el punto de que fallan. Científicos del Instituto de Aviación de Moscú, por encargo de Roscosmos, han desarrollado un proyecto de prototipo de módulo de esclusa para una estación habitable en la Luna, donde se probarán métodos para eliminar este polvo del equipo y el equipamiento.

El diámetro del módulo es de 2,2 a 2,4 metros. En su interior se ubicarán sistemas para conectar los trajes espaciales a la energía, compresión y descompresión, y control térmico. Lo principal es la purificación del aire antes de que los cosmonautas abran la escotilla interior y entren en la base.

La base lunar en su versión inicial constará de tres módulos, dispuestos en forma de "T": residencial, de laboratorio y de almacenamiento. Está diseñada para albergar a tres cosmonautas permanentes o seis temporales. Los módulos se enterrarán en el suelo a una profundidad de 1,5 a 2 metros, lo que servirá como protección contra la radiación galáctica. Las esclusas para salir a la superficie se ubicarán en cada extremo de la estructura en forma de T.

El prototipo de la esclusa se construirá en Moscú como parte de una maqueta de la base lunar. Alrededor se creará un paisaje lunar con un análogo de regolito. Allí se probará no solo la lucha contra el polvo, sino también la protección contra la radiación, el rescate de emergencia y el mantenimiento de la temperatura y la presión.

Leer más sobre este tema: