La cosechadora KAMAZ-1010, que Rostec comparó figurativamente con una máquina que "evita" la gravedad, está siendo sometida a pruebas de campo en Karelia. Este efecto no lo proporciona la potencia del motor, sino la cinemática del chasis articulado, gracias a la cual la máquina de 22 toneladas mantiene el contacto de las ocho ruedas con el suelo incluso en terrenos forestales difíciles.

La estructura consta de dos secciones conectadas por una articulación vertical móvil. Este esquema permite que la máquina se adapte a las irregularidades del terreno, manteniendo un contacto constante de las ocho ruedas con la superficie.

El mecanismo evita el levantamiento diagonal, una situación en la que una o más ruedas pierden tracción al pasar por tocones, piedras o surcos profundos. Gracias a esto, la cosechadora mantiene la tracción incluso en tramos difíciles de caminos forestales.

Una ventaja adicional de esta solución fue la reducción de las cargas de torsión que surgen en el chasis y los elementos del tren de rodaje al moverse por terrenos irregulares. Esto debería tener un efecto positivo en la fiabilidad de la máquina y la eficiencia del trabajo en condiciones de funcionamiento difíciles.

Las pruebas en Karelia continúan y deben confirmar las características de la nueva maquinaria forestal en condiciones reales.

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