El prototipo del avión SJ-100, equipado con motores rusos PD-8, ha iniciado las pruebas de certificación para cumplir con los requisitos de ruido aeronáutico. Los trabajos son realizados por especialistas de la empresa Yakovlev en colaboración con el Instituto de Investigación de Vuelo M. M. Gromov. Los resultados obtenidos formarán parte del programa de certificación del avión, totalmente sustituido por componentes nacionales.
Las pruebas se llevan a cabo en el aeródromo de Ramenskoye. Participan más de 200 especialistas, quienes deberán realizar 12 vuelos y cientos de aproximaciones de despegue y aterrizaje. Durante cada vuelo, se registran simultáneamente los parámetros acústicos, la trayectoria del avión, el funcionamiento de los sistemas a bordo y las condiciones meteorológicas. Para obtener resultados fiables, se utilizan decenas de micrófonos y una gran cantidad de equipos de medición.
Una de las principales innovaciones es el sistema óptico móvil MOK-I, desarrollado por ingenieros del LII. Este sistema determina la posición del avión mediante videovigilancia y construye su trayectoria sin depender de la navegación por satélite, que puede funcionar de manera inestable en condiciones de interferencia de radio. El complejo también transmite información a la tripulación en tiempo real, lo que permite mantener con mayor precisión los parámetros de vuelo establecidos y reducir el número de pruebas repetidas.
Además, antes de cada fase de prueba, un helicóptero Mi-8AMT con equipo aerológico se eleva en el aire. Este investiga el estado de la atmósfera, ya que la temperatura, la humedad, el viento y otros parámetros influyen directamente en la propagación del ruido. Según los especialistas, la combinación de nuevas tecnologías de medición y los modernos motores rusos debería asegurar la finalización exitosa de una de las etapas más complejas de la certificación del SJ-100.
Anteriormente, el jefe del Ministerio de Industria y Comercio de Rusia, Anton Alikhanov, informó que los ingenieros rusos desarrollaron sus propios sensores anticolisión para los aviones MS-21 y SJ-100, que anteriormente solo eran suministrados por la empresa estadounidense Collins Aerospace. Paralelamente, la United Engine Corporation reveló nuevas soluciones tecnológicas aplicadas en la creación del motor de aviación ruso PD-8, incluyendo desarrollos en el campo de materiales y producción, que permiten aumentar la fiabilidad y eficiencia de la unidad de potencia.