En Lipetsk, un residente local ha desarrollado un complejo cíclico para la destilación de aceite usado. El resultado no es combustible para hornos, sino una fracción diésel pura. La base de la minifábrica es un tanque vertical de 3.000 litros con una columna de rectificación completa y un armario de automatización.

Según los cálculos, en un ciclo que dura unas 10 horas, se pueden cargar 1800 litros de aceite usado y obtener hasta 1500 litros de gasóleo listo y solo un quintal de fueloil como residuo.

La refrigeración de doble circuito permite utilizar el mismo aceite en el proceso, reduciendo el tiempo de la siguiente destilación a 8 horas. El coste de la purificación es de unos 3-4 mil rublos por tonelada.

A diferencia de los caprichosos análogos de flujo continuo, la instalación de Lipetsk casi no se coquea, y el mantenimiento de los tubos de fuego solo lleva 15 minutos. Si se trabaja cada dos días, el volumen de producción será de hasta 16 metros cúbicos de diésel al mes.

Cabe destacar que, en su forma "artesanal", un complejo de este tipo es ilegal. Solo se puede operar legalmente si el proyecto se convierte en una empresa oficial y con licencia.

La pureza de este diésel también es cuestionable. Por lo general, el combustible casero se quema más lenta e irregularmente. Esto causará detonación, depósitos de carbono en los pistones, coquización de los anillos y, como resultado, válvulas quemadas o agarrotamiento del motor si se intenta repostar el coche.

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