Una simple petición de "déjame hacer una llamada" puede ser parte de un esquema fraudulento. El senador Artyom Sheikin advirtió: al obtener un smartphone desbloqueado, incluso por un corto tiempo, un atacante puede abrir la configuración, ver mensajes o cambiar los parámetros de comunicación.

El peligro radica en que el teléfono hace tiempo que almacena más que una lista de contactos. A él están vinculadas aplicaciones bancarias, correo electrónico, mensajería, "Gosuslugi" y códigos de confirmación para iniciar sesión en cuentas.

Uno de los posibles escenarios es la configuración de un desvío de llamadas. Entonces, las llamadas de bancos y servicios pueden comenzar a ir al número del estafador, y el propietario no notará el problema de inmediato. Además, el atacante puede revisar las notificaciones o abrir la aplicación deseada mientras el dispositivo está en sus manos.

Se puede ayudar a un extraño de forma más segura: marcar el número uno mismo, activar el altavoz y no soltar el smartphone. No se debe dar acceso a mensajes, configuraciones y aplicaciones de mensajería.

Después de un episodio sospechoso, es mejor verificar el desvío de llamadas, las sesiones activas y la lista de dispositivos conectados. También es importante asegurarse de que las llamadas y los SMS sigan llegando de forma normal.

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