Wildberries & Russ pospuso sus planes de entrar en el sector de los videojuegos, según descubrió Kommersant. La compañía estaba explorando varias opciones: su propia tienda de juegos, una plataforma de juegos en la nube y la adquisición de un estudio de juegos. Pero decidieron no desarrollar el proyecto ahora, y los planes se han puesto en pausa indefinida.
Según las fuentes, la inversión en esta dirección podría haber ascendido a unos 2.500 millones de rublos. RWB había solicitado previamente la marca comercial GG WB para software de juegos, dispositivos y joysticks.
Los expertos creen que el mercado de los juegos es difícil de encajar en la lógica de un marketplace: requiere años de inversión, experiencia rara, infraestructura de servidor costosa y no hay garantía de retorno de la inversión. Es especialmente difícil con los juegos en la nube; incluso Google cerró Stadia, sin poder hacer que el servicio fuera rentable.
El mercado de los videojuegos difiere significativamente del comercio minorista clásico: aquí no se puede simplemente convertir el tráfico en ventas. Es una industria con ciclos de recuperación largos, riesgos operativos específicos y la necesidad de invertir recursos significativos durante muchos años.
El mercado ruso de videojuegos, sin embargo, sigue creciendo: en 2025, su volumen se estima en 208 mil millones de rublos. Pero Wildberries, al parecer, decidió que ahora es más rentable no comenzar el juego más caro.