El Ministerio de Industria y Comercio de Russia impuso una multa de 110,4 millones de rublos al Instituto de Investigación de Sistemas de la Academia de Ciencias de Russia (NIISI, parte del Instituto Kurchatov). La razón fue el incumplimiento de los plazos de ejecución del contrato para el desarrollo de microcircuitos especializados.

Los ingenieros debían crear análogos nacionales de chips de fabricantes extranjeros, incluidos Intel, Broadcom, Marvell y Renesas.

El desarrollo estaba destinado a interfaces de transmisión de datos de alta velocidad y sistemas de almacenamiento de información utilizados en infraestructuras críticas.

El contrato, valorado en 544,6 millones de rublos, se firmó en noviembre de 2017. Se planeaba completar el trabajo para noviembre de 2019, pero la entrega real tuvo lugar solo en agosto de 2020, con un retraso de 285 días.

Según la documentación, en el marco del trabajo de desarrollo experimental, se pretendía crear dos tipos de microcircuitos: un enrutador de interfaz de alta velocidad RapidIO y un controlador de matrices RAID de gran capacidad.

Para finales de 2027, se pondrá en marcha una nueva fábrica de productos electrónicos para el complejo militar-industrial en los Urales. Presumiblemente, allí comenzarán a producir chips para estaciones de radar S-500 "Prometey", Su-57 y otros equipos militares.

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