Al iniciar la producción del bombardero estratégico Tu-160, la Planta de Aviación de Kazán (KAZ) podría haber obtenido cualquier equipo extranjero. Sin embargo, la dirección de la empresa rechazó conscientemente este camino, según informó la publicación "Business Online".
El entonces jefe de la empresa, Vitaly Kopylov, se opuso a las máquinas extranjeras.
Kopylov podría haber exigido cualquier equipo extranjero, pero consideraba que el avión debía ser completamente de fabricación nacional.
Esta postura llevó al desarrollo de sus propias competencias de producción. En lugar de la compra masiva de soluciones extranjeras para la producción del Tu-160, se comenzó a crear equipo nacional.
Sin embargo, también se supo que Kopylov pidió transferir las capacidades de la Planta de Helicópteros de Kazán a la empresa. Esta solicitud finalmente no fue satisfecha.