Científicos de la Universidad Politécnica de Moscú (MPU) están desarrollando materiales de electrodos de nueva generación para baterías de iones de litio y de sodio, informó TASS en el servicio de prensa de la universidad. La tecnología tiene como objetivo resolver dos problemas clave del transporte eléctrico: la caída de la capacidad en un 40-50% a bajas temperaturas y el riesgo de ruptura térmica, es decir, el sobrecalentamiento de la batería hasta el punto de ignición y liberación de gas.
La base son películas delgadas de óxido de tungsteno nanoestructurado, aplicadas a sustratos conductores mediante electrodeposición electroquímica. Las muestras obtenidas demuestran una capacidad específica de 685 mAh/g para baterías de iones de litio y 630 F/g para supercondensadores. El material es universal y forma la base para una plataforma nacional unificada de acumuladores electroquímicos de energía.
Es importante destacar que los electrodos representan casi el 60% del costo de una batería, y hasta ahora no existía una tecnología propia para su producción en Russia. El óxido de tungsteno también cambia la transmisión de luz bajo voltaje, lo que abre la posibilidad de su uso en vidrios inteligentes con transparencia regulable.
Los investigadores planean perfeccionar la tecnología de síntesis y los modos de aplicación de las películas, fabricar prototipos de un sistema híbrido de almacenamiento de energía y probarlos en condiciones de laboratorio, para luego desarrollar un reglamento tecnológico y preparar recomendaciones para su escalado a aplicaciones industriales.




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