El interceptor pesado ruso MiG-31, capaz de acelerar a más de 2.8 Mach, nunca se convirtió en un avión de exportación masiva. India rechazó su compra, prefiriendo los cazas Su-30MKI, informó la publicación Baonghean.
El analista militar Thanh Vinh nombró la estrecha especialización de la aeronave como la razón principal. El MiG-31 fue creado como un interceptor de largo alcance para los vastos espacios de la URSS. El avión recibió un potente radar "Zaslon-M" y misiles de largo alcance R-37M con un alcance de hasta 400 km.
India fue considerada uno de los mayores clientes potenciales del MiG-31. Sin embargo, después de estudiar la variante modernizada MiG-31BM, el ejército indio abandonó el proyecto y se centró en el desarrollo de la flota Su-30MKI, señaló Vinh.
Las razones fueron el alto costo operativo, la compleja logística y la versatilidad limitada del interceptor.
Un factor adicional fue la complejidad del diseño. El esquema pesado de dos motores y la infraestructura de mantenimiento específica hicieron del MiG-31 una solución demasiado costosa para la mayoría de los países.
Incluso China, que compró activamente aviones rusos, prefirió plataformas más versátiles de la familia Su.