Empleados de la Academia de la Fuerza Aérea Zhukovsky y Gagarin han patentado un tubo de llama para la cámara de combustión. El dispositivo permite controlar con mayor precisión el suministro de aire a la zona de combustión, lo que aumenta la integridad de la combustión del combustible y reduce las emisiones.
La construcción consiste en un cuerpo tubular con tres cinturones anulares de ranuras. A través de ellas entra el aire necesario para la combustión. Cada ranura está equipada con un regulador de flujo: una válvula móvil con un perfil aerodinámico. Las válvulas pueden girar, abriendo o cerrando las ranuras dependiendo del modo de operación del motor.
Gracias a esto, el aire se distribuye de manera óptima en todos los modos, desde ralentí hasta la potencia de despegue. El combustible se quema por completo, el motor funciona de manera más eficiente. La patente puede encontrar aplicación en instalaciones de turbinas de gas estacionarias y de aviación.