Ingenieros del NITs "Kurchatovskii Institut" desarrollaron un nuevo material flexible de aislamiento térmico y acústico para aviones. El desarrollo resuelve un problema clave: reduce la absorción de humedad sin perder las propiedades de protección térmica y acústica, manteniendo al mismo tiempo los requisitos de seguridad contra incendios; fue registrado oficialmente en la base de FIPS.
El material está fabricado sobre la base de fibras de vidrio de cuarzo y de aluminosilicato con una densidad no superior a 9,5 kg/m³.
A diferencia de los análogos existentes, contiene entre 14 y 26% de un aglutinante especial a base de resinas fenol-formaldehído modificadas con carbamida o resinas melamina-formaldehído. En la composición se incorporaron hidrofobizantes de siloxano, ácido bórico y componentes estabilizadores.
El efecto clave es una reducción de la absorción de humedad de hasta 50% en 30 días, manteniendo una baja conductividad térmica y un coeficiente de absorción acústica de hasta 0,99.
El material es resistente a ciclos de "calentamiento-enfriamiento", vibraciones y a la exposición breve a altas temperaturas.
En el Kurchatovskii Institut consideran que el desarrollo será útil en aviones prometedores. Gracias a la densidad ultrabaja del material, se reduce la masa de la estructura, lo que influye directamente en la eficiencia del combustible y en los costos de operación.