Especialistas de la Academia Naval de la Armada de Russia desarrollaron el concepto de un nuevo misil planeador con aparato submarino y sistema de búsqueda. La prometedora novedad resolverá la cuestión de la destrucción de objetivos submarinos, incluidos los submarinos; la patente fue registrada oficialmente en la base de datos de FIPS.
Según la idea de los ingenieros, el misil se lanza desde un portador costero, naval o aéreo. Tras el funcionamiento del motor a reacción, el planeador pasa a un vuelo controlado; se despliegan el ala portante cruciforme, los timones de profundidad y de dirección. En el punto calculado se produce el amerizaje y se liberan un paracaídas y un flotador.
Luego, el compartimento de proa con el sistema acústico de búsqueda se separa y se sumerge mediante un cable con hidrófonos. Dentro del fuselaje se encuentra un aparato submarino con unidad de potencia, propulsor, órganos de control, carga explosiva y sistema de guiado autónomo.
La diferencia clave del misil planeador es el cable de fibra óptica que conecta el aparato submarino con el sistema de búsqueda. El aparato recibe datos sobre el objetivo a distancia y se dirige hacia él sin activar su propia antena transmisora-receptora. Esto reduce el riesgo de evasión del objetivo.
La unidad de potencia permite cambiar el modo de movimiento: a baja velocidad aumenta la zona de guiado y a velocidad máxima se reduce el tiempo de aproximación. El sistema de guiado autónomo se activa solo en el tramo final antes del ataque.