Un avión Yak-40, que realizaba un vuelo regular desde Petropávlovsk-Kamchatski (aeropuerto de Yelizovo) al pueblo de Tilichiki, se vio obligado a interrumpir el vuelo y regresar al aeropuerto de salida. La razón fue una grieta detectada por la tripulación en el cristal derecho calentado del parabrisas de la cabina de los pilotos.
El incidente ocurrió a una altitud de 5500 metros (nivel de vuelo). La tripulación informó rápidamente a los controladores sobre la falla detectada y tomó la decisión de regresar. El aterrizaje en el aeropuerto de Yelizovo se realizó en modo normal, sin incidentes. A bordo se encontraban pasajeros y miembros de la tripulación; nadie resultó herido y nadie necesitó asistencia médica.
La fiscalía de transporte de Kamchatka organizó una investigación sobre el incidente para establecer las circunstancias de la aparición del defecto en el cristal y evaluar las acciones de la tripulación y los servicios de la aerolínea.
Yak-40: un avión turborreactor confiable de tercera generación, ampliamente utilizado en las líneas aéreas locales del Lejano Oriente, incluso en las difíciles condiciones climáticas de Kamchatka. Estos casos con grietas en el parabrisas son extremadamente raros y generalmente están relacionados con defectos de fabricación o con factores operativos (cambios de temperatura, hielo, impacto mecánico).