En aeródromos de toda Russia hay decenas de aeronaves soviéticas aptas para ser restauradas y puestas en servicio. Sin embargo, la realización de esta tarea se complica no solo por la falta de piezas de repuesto, cuya producción cesó hace mucho tiempo, sino también por la aguda escasez de personal cualificado, en particular ingenieros de vuelo.
Como señaló el piloto emérito de la URSS, ex viceministro de Aviación Civil de la URSS y actual presidente de la comisión de aviación civil del Consejo Público de Rostransnadzor, Oleg Smirnov, en los aviones modernos extranjeros, como Boeing y Airbus, la tripulación está compuesta por dos personas: el comandante y el segundo piloto. Al mismo tiempo, los aviones nacionales, incluidos el Il-96, el Tu-204 y el Tu-214, requieren una tripulación de tres miembros con la presencia obligatoria de un ingeniero de vuelo.
Según sus palabras, en los últimos años las escuelas de aviación rusas prácticamente han dejado de formar especialistas de este perfil. Como resultado, surge una grave brecha de personal: no hay especialistas jóvenes, y los antiguos ingenieros de vuelo, que tenían experiencia trabajando en tipos similares de aeronaves, ya han alcanzado la edad de jubilación y pueden no superar la comisión médica para ser autorizados a volar.
Smirnov subrayó que, sin el lanzamiento urgente de programas específicos de recapacitación o de nuevos cursos de formación de ingenieros de vuelo, la restauración a gran escala de la flota soviética resultará técnicamente imposible, a pesar de la disponibilidad de las propias aeronaves.
Anteriormente, www1.ru informó que las aerolíneas rusas comenzaron a volver a poner en servicio antiguos Tu-204, Il-96 y Boeing 747.