De la cantimplora al pañal: cómo los pilotos de los cazas Su-57 y MiG-31 resuelven sus "necesidades"

En el cielo, los héroes también son humanos

Los pilotos de cazas militares son personas de las que se suele hablar en el espíritu de: "nervios de acero, músculos de acero y ninguna debilidad". Pero la verdad es que incluso aquellos que pilotan un Su-35 a una velocidad de casi 2000 km/h tienen un problema terrenal: ¿cómo ir al baño?

Piloto de un avión de combate

Y si parece que durante décadas la construcción de aviones lo ha pensado todo, desde la inteligencia artificial y las tecnologías furtivas, en la cuestión de la fisiología todo sigue siendo más o menos como en la época del MiG-15.

¿Por qué es un problema?

En la cabina de un caza hay menos espacio que en el maletero de un "Zhiguli". No hay dónde ponerse de pie, y mucho menos dónde ir "al baño". Recordemos la altura, la enorme presión, la máscara de oxígeno, y quedará claro que no hay ningún botón de "WC" cerca del panel de instrumentos.

Los vuelos en el Su-27, Su-30SM, Su-35, MiG-31, MiG-29, y ahora también en el nuevo Su-57, pueden durar de 2 a 5 horas. Y si se trata de un servicio de combate, una intercepción de largo alcance o un reabastecimiento en el aire, aún más. Y aquí es donde el cuerpo empieza a recordar que no es un titán.

De la cantimplora al pañal: evolución del ingenio popular

Ya en los años soviéticos, los pilotos seguían un camino probado: aguantar. Pero en casos extremos, se utilizaban medios improvisados: cantimploras o bolsas.

Los pilotos modernos utilizan bolsas urinarias especiales: bolsas herméticas con gel absorbente. Este convierte el líquido en gel, evitando que se derrame incluso bajo sobrecargas.

Calzoncillos especiales con receptor de líquido ПЖ-1

Sin embargo, ni siquiera esto es una panacea. Un piloto en un Su-34, por ejemplo, pasa hasta seis horas en el aire. Sí, hay un poco más de espacio, pero todavía no hay dónde maniobrar, solo la máxima compostura y destreza.

Su-57: modo furtivo, inteligencia artificial y... la vieja y buena bolsita

El caza más moderno de Rusia, el Su-57, puede hacer casi todo: realizar figuras acrobáticas, permanecer invisible para el radar y librar combates en piloto automático. Pero todavía no hay "bio-comodidades".

Los diseñadores lo explican simplemente: la cabina está diseñada para tareas de combate, no para la comodidad doméstica. Cada gramo de la estructura cuenta. Por lo tanto, la cuestión se resuelve tradicionalmente: "sistemas especiales de apoyo fisiológico" y paquetes individuales.

Contenedor para residuos orgánicos

En esencia, es una versión avanzada de un pañal desechable, pero diseñada para condiciones extremas: presión, vibración y sobrecargas.

Anteriormente, www1.ru informó que los aviones de ataque rusos utilizaron por primera vez "cañones antidrones" contra vehículos aéreos no tripulados.

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