La singularidad del más moderno avión de combate ruso de quinta generación Su-57 radica en la combinación de las funciones de avión de ataque y caza para destruir objetivos aéreos. Así lo informó la Corporación Aeronáutica Unida (OAK).
La singularidad del Su-57 no radica sólo en su baja detectabilidad y super maniobrabilidad, sino también en la combinación de las funciones de caza y avión de ataque.
La compañía añadió que el Su-57 se produce en serie y que los volúmenes de producción siguen aumentando. Los cazas se utilizan con éxito en la línea de contacto de combate.
Anteriormente, www1.ru informó que dos bombarderos portamisiles Tu-160 "Cisnes Blancos" sobrevolaron el Océano Ártico.
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