Historia y características del MiG-29: evolución de una obra maestra soviética

Se convirtió en uno de los aviones de cuarta generación más exitosos

En octubre de 1977, el MiG-29, un ligero caza de primera línea, que se convertiría en una de las máquinas de cuarta generación más exitosas, alzó el vuelo por primera vez. El lunes 6 de octubre cumplió 48 años. Durante medio siglo de funcionamiento, el avión ha sido profundamente modernizado y permanece en servicio en docenas de países del mundo.

Del proyecto soviético a la fama mundial

Según la clasificación de la OTAN, el MiG-29 recibió el nombre en clave Fulcrum: «Punto de apoyo». Esta definición refleja con precisión la idea de la oficina de diseño Mikoyan: crear un caza equilibrado capaz de garantizar la superioridad aérea en cualquier condición.

La máquina combinaba alta maniobrabilidad, fiabilidad y relativa facilidad de mantenimiento, lo que la hizo demandada tanto en la URSS como en el extranjero.

Tras la disolución de la Unión Soviética, el MiG-29 continuó sirviendo en la Fuerza Aérea rusa, así como en las fuerzas armadas de India, Polonia, Alemania, Serbia y otros países. Sobre su base, se crearon modificaciones navales, de entrenamiento de combate y de exportación, incluyendo el MiG-29M, el MiG-29K y el MiG-35.

Perfección técnica y modernización

El moderno MiG-29M es capaz de rastrear hasta diez objetivos y derribar simultáneamente cuatro de ellos. La estación de radar detecta cazas enemigos a una distancia de hasta 80 km. Se han mejorado la visibilidad desde la cabina, los sistemas de indicación y navegación, así como la ergonomía del puesto de trabajo del piloto.

Las características de vuelo y técnicas del MiG-29 siguen siendo impresionantes incluso para los estándares modernos. El avión, con una altura de 4,73 m, tiene una envergadura de 11,36 m y alcanza una velocidad de hasta 2450 km/h (2,3 Mach).

El techo práctico es de 18 km, y el alcance a gran altitud es de 1430 km, con tanques externos, hasta 2100 km.

El peso máximo de despegue alcanza las 18,1 toneladas, con una carga de combate de hasta 2,18 toneladas. La tripulación es de un piloto, y en la versión de entrenamiento de combate, de dos.

Legado y potencial

El MiG-29 se ha convertido en un símbolo de maestría en ingeniería y un ejemplo de cómo una combinación de elegancia técnica y eficacia en combate puede seguir siendo relevante durante décadas.

Su margen de seguridad estructural y la posibilidad de una mayor modernización han asegurado al caza una larga vida, y el avión en sí sigue siendo una especie de «punto de apoyo» de la aviación rusa.

Anteriormente, www1.ru informó de que Rusia está dispuesta a ofrecer el suministro de Su-57 y sistemas de defensa aérea S-400 en el extranjero.

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