Pavel Burov, un diseñador de Kommunarka, Moscú, ha patentado una unidad de potencia híbrida para barcos, en la que el motor principal puede cambiarse sin una revisión completa del sistema. Además, se propone utilizar no solo un motor de combustión interna convencional como fuente de energía, sino también un motor Stirling, un motor de hidrógeno o un motor de turbina de gas.
La arquitectura en sí es inusual: el motor primario está conectado mecánicamente a un generador y no tiene que accionar directamente el propulsor. El generador produce electricidad, que puede ir a la batería y, al mismo tiempo, al motor eléctrico.
Los autores previeron tres líneas de potencia independientes. Una conecta el generador a la batería, la segunda, el generador al motor eléctrico, la tercera, la batería al motor eléctrico. Por lo tanto, la falla de un circuito no debería detener automáticamente la unidad.
El sistema está construido sobre un principio modular. El motor, el generador, la batería y el motor eléctrico se consideran bloques separados que pueden reemplazarse o modernizarse sin una reconstrucción global de toda la arquitectura energética.
La relación de potencia entre el motor principal y el motor eléctrico puede estar en el rango de 0,1 a 1,5. Como acumulador de energía, se permite no solo una batería, sino también un supercondensador o una pila de combustible de hidrógeno.