El modernizado avión de entrenamiento y combate Yak-130M fue demostrado por primera vez a Vladimir Putin en la planta de aviación de Irkutsk. El piloto de pruebas de Yakovlev, Alexander Guskov, informó al presidente sobre el progreso de las pruebas y las ventajas de la aeronave.
El Yak-130M es una profunda modernización del avión base de entrenamiento y combate Yak-130. La aeronave está equipada con los sistemas de a bordo más recientes, que la convierten en un avión de combate ligero y eficaz. El Yak-130M es capaz de combatir objetivos terrestres y aéreos, incluidos vehículos aéreos no tripulados pesados, en cualquier condición meteorológica, de día y de noche.
El avión actualizado está equipado con aviónica modernizada con nuevos sistemas de visualización de información. Incorpora equipos que permiten el uso de armas de precisión "aire-superficie", así como misiles guiados de corto alcance "aire-aire". La carga de combate máxima es de hasta 3 toneladas, y se pueden colocar misiles guiados y bombas de hasta 500 kg en cuatro puntos de anclaje.
Anteriormente, los autores de la revista Military Watch Magazine destacaron que la versión actualizada del avión se ha vuelto mucho más eficaz para resolver tareas de combate reales. La modificación es capaz no solo de realizar funciones de entrenamiento, sino también de contrarrestar drones y realizar ataques de precisión contra objetivos terrestres. La modernización, según los expertos, ha reducido significativamente el retraso del Yak-130M con respecto a otros aviones de clase similar.