Especialistas rusos han creado un exoesqueleto que puede facilitar significativamente el trabajo físico pesado. El desarrollo de NIU MGSU está diseñado para constructores y es capaz de reducir la carga sobre el operador hasta en un 80%. El nuevo exoesqueleto consta de cuatro partes principales: módulos lumbosacro, femorotibial, tobillo y un marco de soporte con una curva anatómica.
Gracias al uso de fibra de carbono y aleaciones de aluminio-litio, el dispositivo pesa solo 8-12 kg. Se puede ajustar a cualquier operador sin herramientas en unos 10 minutos.
El diseño está pensado para trabajar con cargas pesadas: la capacidad de carga del exoesqueleto alcanza los 60 kg, mientras que la persona solo siente una parte de la carga. Se planea utilizar el desarrollo para levantar y mover estructuras de construcción, trabajos de carga y descarga, así como para ayudar a los pintores durante los trabajos de acabado.
Alexander Agarkov, jefe del Departamento de Mecanización, Automatización y Robotización de la Construcción de NIU MGSU, dijo que el desarrollo se basa en un nuevo esquema cinemático. Combina a la persona, el exoesqueleto, la carga y el soporte en un sistema único, lo que reduce la carga no solo en la columna vertebral, sino también en las articulaciones de la cadera, la rodilla y el tobillo.
Además, el dispositivo no necesita motores ni baterías. El diseño utiliza solo elementos elásticos (barras de torsión y resortes) que acumulan energía durante el movimiento y la devuelven. El proyecto se está creando en el marco del proyecto nacional "Medios de producción y automatización". El desarrollo ya ha pasado las pruebas de laboratorio de los prototipos. Según los cálculos del Russian Ministry of Construction, el uso de exoesqueletos en la construcción puede aumentar la productividad laboral en un 15-17%.