Una de las empresas de la división minera de Rosatom ha comenzado a utilizar exoesqueletos industriales que asumen hasta el 70% de la carga física. La implementación piloto fue realizada por la empresa Khiagda, utilizando los dispositivos en una de las etapas más laboriosas del proceso de producción.

Los exoesqueletos pasivos aparecieron en la sección de procesamiento de soluciones productivas, donde los empleados preparan soluciones de nitrito de sodio, un componente importante de la cadena tecnológica. Los dispositivos apoyan los músculos de la espalda y los brazos durante las operaciones repetitivas, ayudando a mantener la eficiencia durante todo el turno.

Según la empresa, los exoesqueletos compensan la carga estática y dinámica, reduciendo el impacto en la columna vertebral y las articulaciones. Se espera que esto reduzca la fatiga del personal, aumente la concentración y disminuya la probabilidad de errores al realizar las tareas de producción.

La implementación de tales sistemas se está convirtiendo en una de las direcciones de modernización de las instalaciones de producción, donde, junto con el aumento de la eficiencia, se presta cada vez más atención a la preservación de la salud de los trabajadores.

Leer más sobre este tema: