El uniforme militar, que según los documentos debía fabricarse en Russia, en realidad procedía de China. Según la investigación, este esquema fue utilizado por el ex subdirector general del consorcio Kalashnikov, Sergey Pankin, al ejecutar contratos para NII Stali.

Los elementos textiles de los kits de protección, incluidas las cubiertas para equipos y las fundas para cascos, se compraron a proveedores chinos a un costo significativamente menor que el precio declarado.

Para organizar los suministros, según se informa, se utilizó la empresa Eurostar, controlada por Pankin. El daño total en el caso se estima en casi 100 millones de rublos.

Según la investigación, en enero de 2026, Pankin firmó un contrato y se fue al servicio militar. Se suponía que terminaría a fines de julio, pero el hombre regresó antes de tiempo debido a su estado de salud.

El 15 de julio fue detenido en Moscow, tras lo cual fue acusado de fraude a gran escala.

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