La transición a las tarjetas con chip y los nuevos dispositivos casi ha privado a los estafadores de la capacidad de copiar datos con los métodos tradicionales de superposición. Sin embargo, esto no significa que cualquier terminal pueda usarse sin inspección: el Ministerio del Interior aconseja prestar atención a las señales de interferencia externa.

Deberían alertar los daños en la carcasa, los arañazos, las huellas de apertura y las piezas que difieren en color o parecen extrañas. También se consideran sospechosas las superposiciones en el teclado y otros elementos que normalmente no están presentes en dispositivos similares.

Es mejor cancelar la operación si la tarjeta entra en el lector con dificultad. Esto puede indicar daños o un objeto extraño en el interior. No se trata necesariamente de skimming clásico; cualquier detalle inusual puede indicar un intento de interferir con el funcionamiento del dispositivo.

Los cajeros automáticos sin una ranura de tarjeta normal están mejor protegidos contra la instalación de lectores físicos. Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior declaró por separado que se debe tener en cuenta la presencia de NFC, calificando a dichos dispositivos como menos seguros, pero el departamento no especificó las razones de esta evaluación.

En caso de duda, es más seguro cancelar la operación, utilizar otro terminal e informar al banco de servicio sobre el dispositivo sospechoso.

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