El interceptor de drones "Yolka" ahora selecciona de forma autónoma la trayectoria óptima para embestir gracias a las tecnologías de inteligencia artificial. Así lo informó un experto militar con el indicativo Korsar.
Durante el uso de este UAV, los soldados solo necesitan poner el dispositivo en posición de combate y apretar el gatillo. El resto es cuestión de tecnología.
La inteligencia artificial se aferra con bastante fuerza al objetivo y lo persigue hasta el final. El dron también elige el punto de impacto ideal en el propio objeto.
"Yolka" derriba drones embistiéndolos. La masa del interceptor es de 1,3 kg, el alcance declarado de captura y derribo es de hasta 3 km. Circulaban rumores en la red de que un interceptor costaba hasta 800 mil rublos, pero el precio real es mucho menor.
El complejo funciona de forma completamente autónoma; el equipo solo necesita lanzar el "Yolka" hacia el dron y el interceptor a gran velocidad se estrella contra el UAV, derribándolo al suelo.