El ingeniero de Kostroma, Vladimir Mikhailov, ha desarrollado una arquitectura de unidad de potencia combinada que simplifica radicalmente el diseño de los motores de combustión interna híbridos. La invención resuelve el problema de los sistemas de sobrealimentación clásicos: la reducción de la eficiencia mecánica del motor debido a las cargas parásitas en el accionamiento del compresor.
El desarrollador logró crear un circuito cerrado y autosostenible de intercambio de gases, combinando el grupo de pistones y el sistema de sobrealimentación en un único ciclo termodinámico.
El esquema de Mikhailov se basa en la sincronización de dos ciclos diferentes en un solo cigüeñal y árbol de levas.
Ahora, la unidad compresora acumula aire continuamente y lo suministra a presión a los cilindros del motor de combustión interna de cuatro tiempos a través del colector de admisión. Los gases de escape del motor de combustión interna no se liberan simplemente a la atmósfera, sino que se dirigen a la turbina del turbocompresor.
El turbocompresor, impulsado por los gases de escape, comprime el aire a la entrada del compresor de dos tiempos. Gracias a este esquema, las pérdidas de bombeo en la admisión se minimizan.
Mikhailov logró encontrar una solución para los motores de combustión interna con sobrealimentación multietapa, que requieren complejas transmisiones diferenciales, ejes separados y embragues electrónicos para desconectar los compresores.