El avión de entrenamiento y combate ruso Yak-130M, después de una profunda modernización, ha adquirido la capacidad de realizar ataques de alta precisión contra objetivos terrestres. Esta es la conclusión a la que llegaron los observadores de la publicación occidental Military Watch Magazine, evaluando el equipo actualizado y el potencial de combate ampliado de la aeronave.
Según Military Watch Magazine, la modernización ha ampliado significativamente las capacidades del Yak-130M, que originalmente fue creado como un avión de entrenamiento. Los autores de la publicación creen que la versión actualizada se ha vuelto mucho más efectiva para resolver tareas de combate reales.
La publicación señala que la nueva modificación es capaz no solo de realizar funciones de entrenamiento, sino también de contrarrestar drones y lanzar ataques de alta precisión contra objetivos terrestres. Según los autores del material, la modernización ha reducido significativamente la brecha entre el Yak-130M y otros aviones de clase similar.
Durante la actualización, el avión recibió la estación de radar BRLS-130R, el sistema óptico-láser térmico-televisivo SOLT-130K, un moderno sistema de comunicación y el complejo de defensa a bordo "President-S130". El nuevo conjunto de equipos amplía significativamente las capacidades de la aeronave para detectar, rastrear y destruir varios objetivos.
Anteriormente, "Pervyy Tekhnicheskiy" informó que el avión experimental Yak-130M realizó su primer vuelo de prueba. La aeronave, desarrollada por la United Aircraft Corporation, fue probada durante unos 50 minutos. Durante este tiempo, el avión ascendió a una altitud de hasta 2 mil metros, alcanzó una velocidad de hasta 600 km/h y confirmó completamente las características de diseño.
El piloto de pruebas honorario de Russia, Andrey Voropaev, también señaló que el equipo a bordo del Yak-130M modernizado se ha actualizado en más de la mitad, lo que ha ampliado significativamente las capacidades del avión de entrenamiento y combate.