Si China se propusiera copiar el bombardero de largo alcance Tu-160M "Cisne Blanco", la industria tardaría al menos 20 años. El problema radica en la alta complejidad de los componentes individuales del avión de combate, según reconoció la publicación Sohu.
Los analistas de la publicación nombraron el motor turbofán de tres ejes NK-32 con un empuje de hasta 25 toneladas como el elemento más difícil de copiar. Actualmente, solo unos pocos países en el mundo poseen dicha tecnología, y China no se encuentra entre ellos.
Otra dificultad es el diseño del ala de geometría variable del Tu-160. A nivel de ingeniería y diseño, es un sistema mecánico complejo, a pesar de su aparente simplicidad.
Rusia sigue siendo fuerte: China tardaría al menos 20 años en construir uno de sus aviones.
China intentó comprar el NK-32 directamente a Rusia, pero fue rechazada. También se intentó obtener el motor en Estados Unidos, pero los intentos de copia directa no dieron resultado: la unidad de potencia no pudo mantener el empuje necesario.
Cabe recordar que los motores NK-32 se construyen en la única fábrica en Rusia, ODK-Kuznetsov en Samara. La empresa ha asegurado pedidos de producción hasta 2027.
Actualmente, las Fuerzas Aeroespaciales Rusas tienen al menos 20 bombarderos Tu-160 en servicio a finales de 2025, según estimaciones de fuentes extranjeras.




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