El nuevo Lada Iskra ha recibido una de las primeras reseñas detalladas de un propietario real. El coche, en la versión Comfort con caja de cambios manual, fue adquirido por 1,519 millones de rublos, y desde entonces ha recorrido 1000 km en modo urbano y extraurbano.
Según el propietario, la principal mejora en comparación con el Lada Granta es la suspensión. El coche se ha vuelto más suave en las irregularidades, manteniendo una buena estabilidad. El nivel de aislamiento acústico también ha aumentado notablemente.
No es un coche deportivo, pero la potencia es más que suficiente para los viajes diarios.
La manejabilidad también dejó una impresión positiva. Gracias a sus dimensiones compactas, el sedán resultó ser cómodo en el tráfico urbano, y la distancia al suelo de unos 180 mm permite pasar tranquilamente por los "badenes" y las secciones de carretera en mal estado.
En el habitáculo, el conductor destacó el espacio suficiente, la gran cantidad de compartimentos para guardar objetos y el funcionamiento eficiente del climatizador. Sin embargo, no todo fueron elogios. Entre las desventajas, el propietario mencionó la falta de ajuste de la columna de dirección en profundidad, la mediocre navegación de serie y la tapicería de tela de los asientos, que se ensucia fácilmente.
La conclusión principal después de los primeros 1000 kilómetros fue positiva. Según el propietario, el Lada Iskra ha supuesto un avance significativo en comparación con el Granta y ofrece un nivel de confort más moderno, manteniendo la simplicidad de diseño y la facilidad de reparación tradicionales de los coches de la marca.