India ha acelerado el programa de rearme de sus fuerzas terrestres: las entregas de más de 600 mil fusiles de asalto AK-203 se completarán casi dos años antes de lo previsto. Esto se logró aumentando el ritmo de producción en la fábrica de Korwa, estado de Uttar Pradesh.
Las nuevas armas reemplazarán gradualmente a los fusiles INSAS, que han estado en servicio durante más de 25 años. Después de que la empresa alcanzara una capacidad de producción de 12 mil unidades por mes, la implementación del programa se aceleró notablemente, lo que permitió adelantar las fechas de finalización.
El AK-203 está diseñado para el cartucho 7,62×39 mm y pertenece a la generación moderna de fusiles de asalto de la familia Kalashnikov. El diseño se distingue por su alta fiabilidad, ergonomía mejorada y la posibilidad de instalar varios sistemas de mira, dispositivos de visión nocturna, linternas tácticas y otros accesorios.
El AK-203 es una versión profundamente rediseñada del fusil de asalto ruso AK-103, desarrollado por el consorcio Kalashnikov. Al crear el nuevo modelo, se modernizaron la ergonomía, los controles, la culata telescópica, las interfaces para la instalación de miras y accesorios modernos, y se mejoró la adaptación del arma a los requisitos de los ejércitos modernos.
Los fusiles indios se fabrican bajo licencia rusa en la empresa conjunta Indo-Russian Rifles Private Limited, creada con la participación del consorcio Kalashnikov y JSC Rosoboronexport.




Комментарии