El diseñador de Kazan, Georgy Vasiliev, ha desarrollado un esquema de motor para drones de gran altitud. La unidad de potencia está diseñada para un merodeo prolongado a altitudes de hasta 50 kilómetros a velocidades en el rango de 200 a 600 km/h.
La idea principal de Vasiliev es la combinación de tracción mecánica y calor útil en un solo circuito energético.
El sistema utiliza un principio de cogeneración. Parte de la energía se destina a la rotación de la hélice, y parte del calor se dirige a las tareas a bordo: calentar el gas de elevación, anticongelación y termoestabilización de los sistemas.
El ingeniero propuso un esquema de circuito cerrado con un refrigerante orgánico. Incluye un condensador de enfriamiento por aire, una bomba, un intercambiador de calor, una máquina de expansión y una cámara de combustión con mantenimiento de combustión estable en condiciones de baja presión.
Los paneles de intercambio de calor se pueden integrar en la estructura del ala o la envoltura del dirigible, convirtiendo el fuselaje en un elemento de enfriamiento activo.