Agrodrones podrían cargarse directamente en el aire: una nueva tecnología desarrollada por científicos de AGAU

Los drones podrán obtener energía sin aterrizar, a partir de ondas electromagnéticas, calor e incluso líneas eléctricas.

El principal problema de la mayoría de los agrodrones hoy en día es el corto tiempo de vuelo. Por lo general, los drones con batería solo pueden operar en el aire durante 30 a 40 minutos, después de lo cual deben regresar a tierra para reemplazar o recargar la batería. Científicos de la Universidad Agraria Estatal de Altai han propuesto una tecnología que podría resolver este problema.

La esencia de la tecnología es que una batería especial convierte la energía térmica en energía eléctrica. El elemento clave del desarrollo es un núcleo de grafito. Cuando las ondas electromagnéticas actúan sobre él, se calienta. Los termopares incorporados convierten este calor en corriente eléctrica.

Como explicó el profesor Viktor Ivanaisky, el principio se puede observar incluso en un experimento simple. Si se calienta un pequeño prototipo con un núcleo de grafito con un encendedor común, las lecturas del multímetro comienzan a aumentar.

En el laboratorio, los científicos repiten este experimento con un calentador de inducción de fabricación rusa. Después de acercar la batería, la carga comienza a aumentar aún más rápido.

Los investigadores enfatizan que esta tecnología permite recargar la batería sin que el dron regrese a tierra. Además, la fuente de energía no tiene por qué ser solo un emisor especial. Según los científicos, la batería es capaz de obtener energía de prácticamente cualquier fuente de calor.

Por ejemplo, el dron podrá flotar sobre líneas eléctricas, tuberías de calefacción o tuberías de empresas industriales y así recargar su batería. Además, los científicos están considerando la posibilidad de cargar con un láser en el rango infrarrojo.

El trabajo en la tecnología comenzó en gran parte por casualidad. Viktor Ivanaisky ha estado investigando ondas electromagnéticas de alta frecuencia durante mucho tiempo. Durante las reparaciones en el laboratorio, el acceso al equipo fue limitado, y junto con Aleksey Ishkov, comenzó a realizar experimentos con un calentador de inducción.

Los científicos seleccionaron un material que no solo se calienta, sino que también es capaz de transferir calor y convertirlo en electricidad. Las baterías de litio comunes no eran adecuadas para tales tareas, y el grafito, según los investigadores, resultó ser una opción casi ideal. Los desarrolladores afirman que la nueva batería puede mantener la carga hasta por tres días.

Otra característica es la resistencia al frío. A diferencia de las baterías de litio estándar, la eficiencia de este sistema no disminuye con el frío, e incluso en invierno los indicadores pueden ser mejores que en verano.

La tecnología ya ha sido patentada. Sin embargo, los propios científicos enfatizan: por ahora se trata de una tecnología, no de un dispositivo de producción en serie listo. Para una implementación completa, aún es necesario crear emisores direccionales compactos y establecer la producción de las propias baterías de grafito para drones.

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