El tanque ruso T-90S superó con éxito las pruebas en la jungla de Malasia en los años 2000, mientras que varias máquinas extranjeras no lograron completar la ruta. Así lo informaron en Rostec.
En la corporación estatal precisaron que los tanques M1 Abrams, Leclerc y Leopard 2 no llegaron a la final de la marcha forzada. Esto se debe a la mayor masa de los vehículos y a características de diseño que requieren una infraestructura de mantenimiento desarrollada.
No obstante, tales características no se consideran una desventaja en general, subrayaron en Rostec, sino que solo reflejan diferencias en los enfoques del diseño de equipos.
Cada fabricante de vehículos blindados incorpora en sus máquinas una u otra prioridad, en función de los requisitos de las fuerzas armadas nacionales y de los probables teatros de operaciones militares.
En Rostec añadieron que los tanques extranjeros siguen siendo máquinas modernas y tecnológicas. Sin embargo, los resultados de las pruebas en Malasia demuestran diferencias en la filosofía de explotación.
Anteriormente se supo que el consorcio "Uralvagonzavod" (UVZ) y Rosoboronexport están dispuestos a ofrecer a Malasia esquemas flexibles de cooperación para los más nuevos tanques T-90MS, incluido el ensamblaje y el servicio integral completo de los vehículos de combate.