El conocido dron kamikaze "Molniya-2" ha sido modernizado y convertido en un aparato de reconocimiento. La versión "Molniya-R" del dron está equipada con una batería de mayor capacidad, comunicación digital protegida contra interferencias y una cámara digital con un aumento óptico de 32x.
El dron realiza tareas a gran altura con una profundidad de reconocimiento de hasta 40 km.
La versión "Molniya-R" está diseñada para detectar la mano de obra del enemigo, el movimiento de equipos, la ubicación de los puntos de apoyo del enemigo y su oportuna supresión.
El "Molniya-2", que se convirtió en la base de la nueva versión, es un dron de ataque tipo avión. Se lanza con una catapulta, el control se realiza con un mando a distancia y gafas especiales, como en el caso de los drones FPV.
La versión básica del "Molniya-2" también está evolucionando. Recientemente, los militares recibieron una modificación con inteligencia artificial y nuevos tipos de municiones para la captura autónoma de objetivos y el posterior ataque.
El modo de piloto automático incorporado permite que el aparato mantenga el rumbo y realice la tarea incluso cuando se intenta bloquear la comunicación.