El presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, celebró una reunión en el Kremlin, donde el tema clave fue la vinculación de la inteligencia artificial al circuito de la defensa nacional. El jefe de Estado exigió garantizar la creación de productos nacionales lo más soberanos posible, subrayando que el ciclo completo de desarrollo y entrenamiento de modelos fundamentales debe realizarse sin tener en cuenta las bibliotecas de algoritmos extranjeros, según informa el servicio de prensa del Kremlin.
La apuesta por un ciclo cerrado viene dictada por el salto tecnológico: los agentes de IA modernos ya están superando las pruebas, imitando el comportamiento cognitivo de un interlocutor vivo, y en un futuro próximo asumirán el control de objetos físicos complejos. En el sector de la defensa, cualquier dependencia de redes neuronales ajenas se considera una mina digital de acción retardada.
Para coordinar el avance, se ha creado una comisión especial: un "estado mayor" dirigido por el viceprimer ministro Dmitri Grigorenko y el subjefe de la AP, Maxim Oreshkin.
Se ha encomendado al Gabinete la tarea de formar un plan nacional para la implementación de la IA en todas las industrias, desde la logística hasta la administración pública, con un calendario estricto hasta 2030. Se ha obligado a los jefes de departamento a olvidarse de las respuestas formales y a demostrar anualmente soluciones realmente funcionales en "hardware" y "software".