El desarrollador del detector "Ten'" nombró 4 niveles de protección contra drones con IA: detección, guerra electrónica, intercepción e impacto cibernético

Los UAV autónomos continúan realizando la tarea incluso cuando se suprime la comunicación

Una arquitectura de contramedidas UAV de cuatro niveles permite minimizar la amenaza de los drones con inteligencia artificial. Esto fue informado el 22 de marzo a TASS por los desarrolladores del detector de drones ruso "Ten'". La principal diferencia entre los UAV con IA y los drones convencionales es la alta autonomía y la velocidad de procesamiento de la información. Dichos sistemas continúan realizando la tarea cuando se suprime la comunicación y son capaces de operar en enjambres, lo que complica significativamente la contramedida. Los desarrolladores están registrando una expansión de la geografía del uso de drones autónomos en la zona de conflicto armado.

Cuatro niveles de contramedidas contra drones con IA

Primer nivel: detección. Para ello, se utilizan radares de pequeñas dimensiones, escáneres de radiofrecuencia, sistemas acústicos, cámaras y termovisores con algoritmos de visión artificial para la detección automática de drones.

Segundo nivel: guerra electrónica. La supresión de los canales de control y la navegación por satélite provoca la pérdida de control o el retorno del dron al punto de partida. Sin embargo, contra las plataformas totalmente autónomas, la eficacia de la guerra electrónica es limitada.

Tercer nivel: intercepción cinética. Armas pequeñas, sistemas de defensa aérea de corto alcance, cañones de red, drones interceptores y municiones especializadas.

Cuarto nivel: impacto cibernético: intercepción del control o suplantación de señales de navegación.

Enjambres de drones: amenaza especial y medios de lucha especializados

Los enjambres de drones representan una complejidad especial: los medios de intercepción estándar no pueden procesar múltiples objetivos simultáneos. Para contrarrestarlos, se están desarrollando sistemas de detección automática y respuesta rápida al fuego, así como medios de impacto dirigidos: complejos de microondas y láser para inutilizar la electrónica de los UAV. La protección de ingeniería de las instalaciones (camuflaje, refugios y redes de protección) sigue siendo un nivel adicional obligatorio.

El crecimiento de la autonomía de los UAV hace que la guerra electrónica tradicional sea insuficiente: un dron con IA no se pierde cuando se bloquea la comunicación, sino que continúa realizando la tarea según un algoritmo preestablecido. Esto desplaza el énfasis de la supresión radioelectrónica a la intercepción cinética y el impacto cibernético, métodos más costosos y técnicamente complejos.

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