Especialistas de la Corporación Unida de Construcción de Motores (ODK) explicaron qué es el índice de derivación de un motor turbofán y por qué este parámetro es fundamental para la aviación civil moderna.
Según ellos, la derivación es una solución constructiva en la que el flujo de aire aspirado por el ventilador en la entrada del motor se divide en dos circuitos independientes. Una parte del aire se dirige al circuito interno, donde pasa a través del compresor, la cámara de combustión y las turbinas, formando un chorro de reacción y proporcionando energía para accionar el ventilador. La mayor parte del aire se mueve a través del circuito externo, evitando el generador de gas, y se expulsa a través de una tobera común o se mezcla con los gases calientes antes de salir.
El indicador clave de la eficiencia de este esquema es el índice de derivación: la relación entre el caudal másico de aire en el circuito externo y el caudal en el interno. Como señalaron los ingenieros, para aviones supersónicos y subsónicos de alta velocidad, los valores típicos oscilan entre 0,5 y 2. Al mismo tiempo, para los aviones de pasajeros que operan a velocidades de 800–1000 km/h, es aconsejable aumentar el índice de derivación a 5–6 o más.
Como explicaron los expertos, el aumento de este parámetro reduce directamente el consumo específico de combustible, disminuye el ruido y aumenta la eficiencia de tracción en los modos subsónicos, lo cual es especialmente importante para la aviación comercial.