Científicos rusos crean un implante que devuelve a las mujeres la posibilidad de ser madres

Una malla de metalcerámica de níquel-titanio ya ha ayudado a que nazcan 28 niños

Científicos rusos han creado un implante único de malla metalcerámica que ayuda a las mujeres, tras la extirpación del cuello uterino, a conservar la posibilidad de ser madres. Gracias a esta tecnología, ya han nacido 28 niños, según informó el servicio de prensa de la Universidad Estatal de Tomsk (TGU).

El implante está fabricado con níquel-titanio, una aleación con "memoria de forma" y alta elasticidad. Su estructura se asemeja a un tejido de punto suave: un hilo muy fino (60–90 micras) está entrelazado en una malla que soporta millones de ciclos de estiramiento y compresión. A diferencia de las construcciones rígidas, el implante crece con el útero, adaptándose a los cambios del organismo y sin interferir en el desarrollo natural del feto.

La metodología se utiliza para mujeres en edad reproductiva a las que se les ha detectado cáncer de cuello uterino en fases tempranas. Tras la operación, los cirujanos colocan un implante que asume el papel de soporte blando, protege los tejidos de la deformación y distribuye la carga de manera uniforme. La malla no dificulta las exploraciones ecográficas ni interfiere en el control radiográfico.

El implante se fabrica individualmente teniendo en cuenta las características anatómicas de cada paciente. Gracias a su superelasticidad, no limita el crecimiento del feto, sino que sostiene los tejidos
Ekaterina Marchenko, directora del laboratorio de aleaciones médicas de la TGU

Actualmente, estas operaciones se realizan en Tomsk y Novosibirsk, en la base del Instituto de Investigación de Oncología del TNIMC y el Centro Nacional de Investigación Médica E. N. Meshalkin. En total, se han realizado 136 intervenciones, y muchas pacientes han podido dar a luz incluso después de un diagnóstico grave.

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