En el Instituto de Aviación de Moscú (MAI) se ha desarrollado una metodología única para el análisis de la resistencia de los componentes de aeronaves y otras construcciones técnicas complejas. Los ingenieros han creado una tecnología que combina el método clásico de fotoelasticidad, que registra los cambios en las propiedades ópticas de un material transparente cuando se le aplica una carga, y la impresión 3D, lo que permite acelerar la realización de investigaciones.
La metodología, creada en los departamentos 203 "Diseño y construcción de motores" y 904 "Diseño de ingeniería", está diseñada para calcular las cargas permitidas en elementos de aeronaves, como alas, fuselaje y partes de motores, así como para su aplicación en la ingeniería mecánica, la construcción naval y la energía. Utiliza modelos de polímeros transparentes, fabricados en una impresora 3D, que bajo luz polarizada muestran bandas de color que representan la distribución de las tensiones internas. Esto permite identificar las zonas vulnerables de las piezas y corregir su diseño.
Si se ilumina las piezas con luz polarizada, aparecen bandas de color características que reflejan la imagen de las tensiones internas. Un termovisor funciona según un principio similar, solo que nosotros no registramos la temperatura, sino las cargas mecánicas.
Anteriormente, para crear modelos se utilizaba el moldeo de resinas, lo que llevaba semanas, y en caso de errores, había que empezar de cero. La nueva tecnología reduce el tiempo de preparación de los modelos a unas pocas horas, lo que simplifica las pruebas de piezas complejas. Según el ingeniero y estudiante de posgrado de MAI, Román Sabítov, la metodología también ayuda a verificar la corrección de los nuevos programas rusos para el análisis de la resistencia, lo que es especialmente importante en condiciones de acceso limitado a las soluciones occidentales.
Nuestro enfoque permite realizar una verificación experimental independiente de la corrección de los modelos computacionales, lo que proporciona pruebas adicionales de los nuevos desarrollos rusos y acelera su introducción en la industria.
Las investigaciones finalizarán en 2026, tras lo cual la metodología será patentada e introducida en la industria.
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