Especialistas del Instituto de Aviación de Moscú (MAI) han comenzado a desarrollar una potente planta de energía híbrida para vehículos aéreos no tripulados. El objetivo del proyecto es crear un motor para drones con una capacidad de carga de más de 500 kg y futuros aerotaxis. El trabajo se está llevando a cabo como parte de una subvención estatal.
La nueva planta de energía es un sistema híbrido en serie. Una máquina térmica acciona un generador que produce electricidad. Esta alimenta los motores eléctricos que giran las hélices. Para las maniobras y el despegue, se puede utilizar adicionalmente la energía de las baterías.
La singularidad de nuestro desarrollo radica en la creación de una arquitectura híbrida en serie, donde la máquina térmica se conecta a los propulsores no directamente, sino a través de la electricidad, lo que garantiza una mayor fiabilidad. Y la innovación radica en el desarrollo de gemelos digitales, es decir, modelos informáticos de todos los componentes y la adaptación a componentes nacionales.
El desarrollo permitirá a las aeronaves realizar despegues y aterrizajes verticales sin necesidad de una pista de aterrizaje. La tecnología está destinada a la entrega de carga en áreas de difícil acceso, la realización de operaciones de búsqueda y rescate, el monitoreo y la resolución de tareas en la agricultura.
La finalización del trabajo de desarrollo experimental y las pruebas del demostrador de tecnología están previstas para 2026. El proyecto se está implementando con el apoyo de la Fundación para el Apoyo de Proyectos de la Iniciativa Tecnológica Nacional.
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