Las ambiciones de Rusia de desarrollar un caza de quinta generación competitivo, el Su-75 «Jaque mate» (Checkmate), se han visto frenadas por la falta de fondos. Los problemas de dinero podrían convertirse en el «mayor enemigo» del proyecto, escribe el analista militar de The National Interest, Brandon J. Weichert.
Rusia tiene necesidades militares urgentes, lo que ha ralentizado el desarrollo de complejos de aviación tan avanzados como el Su-75. El caza, que debería ser más asequible en comparación con los aviones estadounidenses, se ha quedado sin compradores. Si Rusia resuelve el problema financiero, el Su-75 podría influir significativamente en el mercado mundial de cazas.
Rusia es una gran potencia, pero, a diferencia de otros grandes estados, prefiere la funcionalidad a la forma, escribe el experto. En su opinión, «no hay que subestimar a los rusos», ya que actualmente su complejo industrial de defensa se está desarrollando activamente.
Como escribe The National Interest, el Su-75 tendrá cinco compartimentos internos de armamento. El caza portará tanto armas guiadas como no guiadas. Se trata de misiles de corto y largo alcance, así como de municiones de alta precisión. Los desarrolladores del Su-75 dicen que el avión podrá volar en tándem con drones, lo que aumentará su capacidad de ataque.
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