El oficial de las fuerzas de defensa aérea retirado, ex comandante de la división de sistemas de misiles antiaéreos S-300, Igor Garnov, propuso crear un nuevo sistema de misiles antiaéreos GS-12 "Vilyui" para proteger objetos críticos individuales. El concepto está diseñado para operar en un radio de aproximadamente 10 km y debe cubrir el espacio aéreo desde pequeños drones FPV hasta misiles de crucero.
La principal diferencia de la idea es la apuesta por los misiles, y no por los drones interceptores. Garnov cree que el sistema debe destruir objetivos de alta velocidad al acercarse al objeto.
Y fíjense, nada de drones interceptores. El GS-12 debe ser capaz de destruir todo lo que se mueva en el aire. Desde un FPV hasta un misil de crucero (1200 km/h). Los drones interceptores ni siquiera soñarían con eso.
Según el autor, el "Vilyui" tendrá un lanzamiento vertical, por lo que el lanzador no necesitará girar hacia el objetivo. El complejo también debe repeler automáticamente un ataque masivo desde diferentes direcciones y predecir las zonas de caída de los escombros.
Garnov hizo especial hincapié en una gran carga de municiones y en la reducción del coste de un misil antiaéreo.
Para objetivos complejos de alta velocidad, se propone utilizar simultáneamente varios canales de misiles, y para drones de baja velocidad, un solo lanzamiento con evaluación del resultado y un ataque repetido si es necesario.
El ingeniero aeronáutico Valery Ageev señaló que Rusia ya ha construido una defensa aérea escalonada, en la que los complejos de diferentes alcances cubren diferentes secciones del espacio aéreo.