Roscosmos ha explicado cómo se controla el estado del sistema respiratorio de los especialistas en la Estación Espacial Internacional. Como parte del experimento "Exhalación Forzada", se utilizan un sensor especial y una pinza nasal, y las señales acústicas obtenidas durante una exhalación fuerte permiten a los especialistas evaluar el funcionamiento de los pulmones.
El sensor permite verificar la función ventilatoria de los pulmones directamente durante un vuelo espacial prolongado, cuando no es posible utilizar equipos médicos completos.
Durante el procedimiento, se coloca en el cuello, en la zona de la tráquea, y la nariz se cierra con una pinza especial. Luego, el cosmonauta realiza una exhalación lo más fuerte y rápida posible. El equipo registra los sonidos resultantes, y los datos obtenidos son analizados por especialistas.
Durante el primer mes de estancia en órbita, cada cosmonauta debe someterse a cinco de estas sesiones. Los resultados se comparan con los indicadores de control obtenidos antes del envío al espacio y después del regreso a la Tierra.
Los especialistas pueden observar cómo cambia el funcionamiento del sistema respiratorio durante un vuelo prolongado en la ISS. Al mismo tiempo, no es necesario tener un médico cerca constantemente ni utilizar equipos de diagnóstico voluminosos.