En MAI, se está desarrollando una unidad de energía compacta basada en el motor Stirling, que podrá generar hasta 10 W de electricidad debido a la diferencia natural de temperatura entre el suelo y el aire.
El proyecto está diseñado para estaciones meteorológicas autónomas, instalaciones de comunicación, boyas de navegación y radiofaros que operan en regiones remotas del Ártico. El desarrollo está a cargo de Nikolai Kushnarev, estudiante del Instituto № 2 "Motores de aviación y cohetes e instalaciones de energía" de MAI.
La unidad se basa en el clásico motor Stirling, que convierte la diferencia de temperatura en trabajo mecánico. En la versión ártica, se supone que la parte inferior de la estructura se colocará en el suelo, y la parte superior se equipará con un radiador y se sacará al exterior. A poca profundidad, el suelo mantiene una temperatura relativamente estable, mientras que en invierno el aire se enfría mucho. Esta diferencia crea las condiciones para un ciclo de trabajo continuo del motor sin una fuente de combustible separada.
MAI también propone refinar el diseño para aumentar la eficiencia. El mecanismo utiliza una corredera que permite aumentar el tiempo que el pistón permanece en las posiciones extremas y aumentar el rendimiento por ciclo de trabajo.
Para enfriar la parte superior de la unidad, se considera colocar el radiador en un ángulo de 30 a 45 grados con respecto al horizonte, teniendo en cuenta las "ventanas de transparencia" atmosféricas a través de las cuales la radiación térmica se disipa de manera más eficiente en el espacio circundante.
La unidad recibirá una batería para mantener la energía en condiciones adversas, y su funcionamiento será controlado por sensores de temperatura y velocidad. Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de ensamblaje de un prototipo. Si los parámetros calculados se confirman en las pruebas, dicho sistema podrá proporcionar energía autónoma a objetos árticos de baja potencia sin la entrega regular de combustible.