Kirill Moskvitin, un ingeniero de Belgorod, ha desarrollado un inusual dron interceptor contra UAVs con control de fibra óptica. El diseñador abordó el problema desde otro ángulo: propuso no derribar el aparato en sí, sino "cortar" la línea de comunicación con el operador.
Moskvitin señaló que la supresión de radio no funciona contra los drones de fibra óptica, ya que los comandos y el video se transmiten a través de un cable de fibra óptica.
Por lo tanto, el ingeniero propone equipar el interceptor con un carrete con un cordón abrasivo delgado y un ancla de carga. El aparato debe acercarse al dron atacante y cruzar la trayectoria de su fibra óptica.
Al contacto, el cordón debe romper la integridad del cable debido a la flexión y la acción abrasiva. Después de perder la comunicación, el UAV atacante se vuelve incontrolable.
El grosor declarado del cordón de trabajo es de 0,2–0,5 mm. El carrete está diseñado no solo para desenrollarse, sino también para volver a enrollarse, por lo que el interceptor se puede reutilizar y cambiar la sección de protección.
En Russia también se están desarrollando drones de fibra óptica propios. Uno de ellos es el "Knyaz Vandal", que aumentó su alcance a 42 km gracias a un nuevo carrete.