Se propone a las empresas rusas cambiar parte de las inspecciones in situ por un monitoreo constante de IA. Si una empresa puede transmitir datos de forma remota sobre el funcionamiento del equipo, la seguridad y las desviaciones de producción, los inspectores no tendrán que visitarla según lo programado.
La idea ya se está discutiendo en la plataforma del gobierno. Su objetivo es reducir la carga sobre las empresas y, al mismo tiempo, impulsarlas a implementar soluciones de IA nacionales. Un mecanismo similar ya funciona parcialmente: los datos se pueden transmitir a las autoridades de supervisión de forma remota, y la visita solo se realiza si hay signos de infracción.
La IA actuará aquí como el primer filtro: podrá analizar constantemente los indicadores y encontrar rápidamente desviaciones sospechosas. Sin embargo, aún no será posible reemplazar completamente a una persona; la evaluación final aún debe ser realizada por un especialista.
La medida se encuentra en la etapa de discusión y no afectará el control fiscal, aduanero y monetario, así como la supervisión de la fiscalía.