La empresa "Sistemy mekhanicheskoy zashchity" ha desarrollado una nueva red antidrones "Darwin-D", que puede desplegarse sobre carreteras de 12 m de ancho o más. El tejido tiene un ancho de 38 m, y el kit de transporte contiene 6000 m² de red.
Además, un metro cuadrado pesa solo 83 g. Gracias a esto, la estructura se puede instalar en soportes ligeros de montaje rápido y formar gradualmente un contorno de protección en tramos largos de carretera.
No basta con tomar una red antidrones existente y estirarla varios kilómetros. Aquí la economía y la operación son completamente diferentes.
La red está hecha de poliamida y no funciona como una barrera rígida. Al chocar con un dron, el tejido se estira, absorbe su energía cinética, detiene el aparato o lo desvía de su trayectoria. Esto debería reducir la probabilidad de detonación de la ojiva al impactar contra un obstáculo.
En caso de daño, no es necesario reemplazar toda la sección; la parte dañada se puede cortar y cubrir con un fragmento de repuesto. Este enfoque permite restaurar la protección localmente y no cerrar la carretera por mucho tiempo.
Anteriormente, "Sistemy mekhanicheskoy zashchity" también presentó la red antidrones combinada "Darwin-ZM". Funciona según el principio de una trampa y se coloca a una distancia de al menos dos metros del objeto protegido con una tensión media.