El ingeniero ruso Sergey Sayapin ha desarrollado un nuevo tipo de propulsor a chorro reversible, que ha sido patentado. Este propulsor es capaz de cambiar la dirección del empuje, realizar maniobras alrededor de varios ejes y operar de forma autónoma bajo el agua. El titular de la patente de la invención es el Instituto de Ingeniería Mecánica A.A. Blagonravov de la Academia de Ciencias de Rusia.
El nuevo sistema está diseñado para vehículos submarinos, robots autónomos y también puede utilizarse en buques de superficie. A diferencia de los propulsores a chorro y de hélice clásicos, el diseño recibió un mecanismo espacial en forma de octaedro activo, que controla la posición de la boquilla y la dirección del chorro reactivo.
El dispositivo se basa en un mecanismo de estructura paralela de 12 varillas con 12 grados de libertad. Sus elementos están equipados con actuadores lineales, sensores de fuerza, desplazamiento y velocidad, así como bloques de giroscopios y acelerómetros. Un sistema electrónico con una neurocomputadora y software y algoritmos controla todos los procesos.
Dentro de la estructura hay un fuelle flexible, una cámara hermética que funciona como una bomba. Cuando se comprime, expulsa agua a través de una boquilla especial y crea un empuje reactivo. Al cambiar la forma de la boquilla y la posición de los elementos individuales, el sistema puede cambiar la dirección del movimiento sin girar todo el cuerpo del aparato.
Una de las características del desarrollo es la capacidad de cambiar rápidamente entre avance y retroceso. Para ello, las partes delantera y trasera del propulsor pueden actuar alternativamente como pistón o boquilla de chorro de agua.
El diseño también permite giros alrededor del centro de masa. Para ello, el sistema desplaza el eje del chorro reactivo con respecto al cuerpo y crea un momento de control que hace que el aparato gire alrededor de un eje determinado.