En la región de Omsk se está preparando la producción en pequeña serie de un nuevo avión ligero, el "Rússkaya Arktika", capaz de volar con gasolina AI-95 y recorrer hasta 1700 km sin aterrizar. La máquina fue desarrollada por especialistas de la empresa de reparación de aeronaves "Motor" basándose en la experiencia de operación del legendario An-2, pero con una aerodinámica completamente rediseñada y un mayor alcance de vuelo.
El diseñador jefe del avión es el piloto polar Yuri Petrov. A diferencia del clásico An-2, la nueva máquina está construida según el esquema de monoplano con un ala ampliada, lo que permitió colocar tanques de combustible adicionales y aumentar significativamente la autonomía.
Una de las características clave del "Rússkaya Arktika" es su unidad de potencia, adaptada para funcionar con gasolina automotriz AI-95. Esto simplifica la operación del avión en regiones remotas, donde el suministro de combustible de aviación puede ser complicado y costoso.
El avión ya ha pasado las pruebas necesarias, ha recibido un certificado de aeronavegabilidad y ha confirmado la posibilidad de operación.
Los desarrolladores creen que el "Rússkaya Arktika" puede ser muy demandado para el servicio de rutas del norte, incluyendo instalaciones de infraestructura en las regiones árticas. El avión está diseñado para operar donde se requiere equipo confiable con la capacidad de aterrizar en sitios no preparados.