Científicos del MIPT y del Instituto de Matemáticas Aplicadas de la Russian Academy of Sciences han propuesto un esquema para interceptar asteroides y cometas que llegan de otros sistemas estelares. Según los cálculos, ocho aparatos, previamente colocados en la órbita terrestre alrededor del Sol, serán suficientes para enviar una sonda a un objeto independientemente de la dirección de su aparición.

Después de detectar al "invitado interestelar", el sistema seleccionará el aparato más cercano y calculará la ruta. La sonda se dirigirá hacia el Sol con motores iónicos, acelerará gracias a su gravedad y luego hará un impulso hacia el objetivo.

La vela solar debería ahorrar combustible. Durante el acercamiento a la estrella, el aparato cambiará constantemente el ángulo de su inclinación y recibirá una aceleración adicional de la radiación solar. Los motores iónicos se encenderán solo donde las capacidades de la vela sean insuficientes.

Para un objeto similar a 1I/Oumuamua, el consumo de combustible podría reducirse de aproximadamente 40 a 30 kilogramos. Sin embargo, para un lanzamiento práctico se necesitarán velas aproximadamente 40 veces más ligeras que las existentes. Esta tecnología, en el futuro, permitirá estudiar casi todos los nuevos objetos interestelares e incluso intentar entregar muestras de materia de otro sistema estelar.

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